Solo cuatro factores pueden despertar al dólar antes de las elecciones
Necesitó 45 días para volver a 45. El dólar al público cerró ayer en $44,88 y cumple hoy el período de calma más extenso del año desde aquel 29 de abril en el que el Banco Central pudo anunciar que tenía las manos libres para intervenir en el mercado de cambios tras obtener el visto bueno del Fondo Monetario Internacional.
Pero no se descartan cimbronazos. Para el economista Fausto Spotorno, del estudio Ferreres, uno de ellos podría sentirse el 21 de este mes, cuando venza el bono dual 2019. Pese a un canje por letras del Tesoro que redujo casi a la mitad el volumen de pesos que quedarán sueltos en el mercado, quedaría un vencimiento equivalente a US$1000 millones en manos de inversores, que podrían irse al dólar. Un día después cerrarán las listas de candidatos y nadie se anima a afirmar que ya se acabaron las sorpresas.
Las encuestas, las PASO, un contexto internacional inestable (guerra comercial EE.UU.-China, tasa de interés de la Fed, precio del petróleo, entre otras variables) y la menor oferta de divisas por parte de los exportadores son también factores de potencial volatilidad. Las liquidaciones fueron un valioso aliado de la pax cambiaria. Entre abril y mayo sumaron US$4310 millones, según cifras del Centro de Exportadores de Cereales y la Cámara de la Industria Aceitera. Hace un año, en plena sequía, en ese mismo bimestre habían llegado a US$3054 millones. A partir de fines de agosto, principios de septiembre, los montos suelen bajar sensiblemente.
Por ahora el Gobierno disfruta el presente, brinda por el 45, "el vino" en el significado de los sueños, y cruza los dedos para que la actual calma cambiaria se estire lo máximo posible sin tener que usar reservas. Octubre aún está muy lejos.

